martes, 21 de julio de 2026

FINAL DE TEMPORADA 2025-2026, parte 2 de 2

Las dos obras siguientes tienen como tema la hermosa fachada de la Facultad de Medicina de Barcelona, donde pasé seis años entrañables de mi juventud.

No podía imaginar aún que varias décadas después me iba a convertir, sin cambiar de escenario, en testigo afortunado de los avances médicos, ahora bajo el disfraz de paciente afecto de un proceso delicado que a día de hoy parece marchar en la buena dirección. 


"Façana", 50x50 cm


"Façana", 80x40 cm

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A continuación, otra experiencia inèdita para mí, la de pintor animalista, con un par de acuarelas caninas, de Charly, un sosegado perro que estoy seguro cumplió muy bien su misión: ser el mejor amigo de un gran amigo mío. 




"Charly", 70x40 cm.

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Para finalizar, aprovechando que estamos ya en pleno verano, seguirán las imágenes de una pequeña colección de acuarelas sobre Peñíscola, luminosa población levantina ideal para los amantes de la playa, que cuenta además con un indudable interés desde el punto de vista histórico.

Panorámica de Peñíscola, vista desde el lado norte.


Fueron realizadas entre los meses de noviembre y febrero, con una cierta sensación de premura. Su intrahistoria, tanto en su origen como en su desarrollo fue bastante singular, a lo que se añadió un plus de suspense: la incertidumbre de un correcto resultado final, relacionado esta vez con aquellos factores de tipo personal antes aludidos, en relación con la salud. 



Este es el listado de las acuarelas: 

“Portal de san Pedro”, 50x100 cm


“Fachada al sol”, 60x60 cm


“Acceso al Bufador”, 40x80 cm.


“Balcones azules”, 100x50 cm.


“Macizo del Bufador”, 90x60 cm.


“Peñíscola desde el mar”, 60x90 cm.


“Escena portuaria”, 56x112 cm.


“Iglesia de la Ermitana”, 80x80 cm.


“Espai Cafetería Zyssa”, 40x120 cm.


“Hotel Ágora”, 60x120 cm.


“Escena de playa”, 36x112 cm.


“Náutico dorado”, 50x100 cm.


“Postpluvial con reflejos”, 40x100 cm.


“Panorámica de tarde”, 56x112 cm.

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Como cierre me permito agregar una imagen que cada vez con mayor frecuencia nos acompaña durante los meses más calurosos del año, dejándonos ver las huellas cenicientas y oscuras de las tierras carbonizadas, tal como aparecen tras el paso del fuego de los incendios.


"Tierra quemada", 70x100 cm.

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¡Ojalá esta imagen pudiera servir de elemento disuasorio capaz de alejar de nuestras tierras tales peligros!

  



domingo, 19 de julio de 2026

FINAL DE TEMPORADA 2025-2026, parte 1 de 2

Durante el otoño de 2025, los acuarelistas residentes en Catalunya no podíamos imaginar un inicio de curso más estimulante. Nuestra agrupación, que como ya sabéis es la segunda más antigua del mundo —después de la londinense— fue la encargada de organizar el simposium europeo ECWS 2025, de forma que una representativa muestra de sus acuarelistas visitó Barcelona durante una semana hacia mediados de octubre.


(Cartel oficial del ECWS: la Pedrera de Gaudí, interpretada a la acuarela por Jaume Tarín)

El comité encargado tuvo el acierto de concentrar buena parte de las actividades en el singular recinto del Poble Espanyol, situado en Montjuich, lo que facilitaba la cercanía entre artistas, además de promover una jornada pictòrica en vivo por las callejuelas de Sitges, luminosa población marinera.


Como era previsible, en el apartado de las demostraciones a    cargo de expertos, se optó por los perfiles renovadores, como suele suceder en esta clase de eventos. De este modo, los presentes pudimos disfrutar las experiencias de artistas de la talla de Teresa Jordà, Anet Duncan, Rosa M. Permanyer, Esperanza García, Joan Coch, Cesc Farré y Nono García, que despertaron considerable interés entre todos los asistentes, siempre bajo la atenta mirada de J.A. Espinosa de los Monteros, presidente de la A.A.Catalunya.

Encima, Teresa Jordà y Anet Duncan. Abajo, Cesc Farré y Nono García




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Personalmente pude colaborar pintando en directo un par de temas dentro del propio recinto del Poble Espanyol, tal como se observa en las siguientes imágenes:







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Durante estas jornadas tuve ocasión de constatar el inequívoco predominio de las líneas atrevidas frente a las de corte más conservador y convencionales. Ello se expresa muy a menudo en menores exigencias en cuanto al dibujo, así como menos preocupación por el volumen, valores tonales y el adecuado tratamiento de las luces y las sombras.

Para no perder el sentido de la realidad no quedaba más remedio que aceptar, con toda serenidad y el mejor ánimo deportivo posible, todas aquellas tendencias que no se cuentan entre mis preferidas. 

Entre ellas, sin embargo, las únicas que  llegan a producirme cierto desasosiego son aquellas que acentúan los aspectos inesperados en los resultados, que a veces rozan o entran de lleno en el terreno resbaladizo de lo aleatorio, que además se vive de modo lúdico, en línea con las prioridades sociológicas actuales: entretener, en incesante busca del espectáculo.

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Con las 150 acuarelas europeas se organizó una magna exposición, que se pudo admirar en la nueva ubicación de la Llotja, otra entidad artística de larga historia en la ciudad de Barcelona. El nivel artístico del conjunto era alto, muy colorista, de una creatividad difícil de superar y una estética de amplio espectro, que expresa la gran vitalidad que goza actualmente la acuarela en toda Europa, siempre abierta a todo tipo de lenguajes pictóricos.



"Pedra il·luminada", la obra que escogí para el ECWS


Escuchando a Teresa Jordà, delante de su obra "Pol·len"


El día de la inauguración, posando con Jaume Tarín, autor de la acuarela del cartel

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Seguramente por una mera casualidad, casi para las mismas fechas del Simposium estaban convocados dos prestigiosos certámenes de acuarela. El primero de ellos en Vinarós, en memoria de G. Puig Roda, mientras que el segundo tendría lugar en Crevillente, en honor a Julio Quesada. En ambos casos, pese a algunas reservas iniciales me convencieron para participar.

En ambos casos opté por un tema parecido, algo complejo pero siempre grato para mí por simples motivos profesionales y personales: el espacio modernista del atrio del Hospital de Sant Pau, donde hice mi especialidad médica y nacieron mis hijos. Y éstas fueron las obras presentadas, ambas de 70x100 cm de tamaño. 


"Espai modernista", 70x100 cm


"Atrio modernista", 70x100 cm

En el primer caso, en el certamen Puig Roda de Vinarós mi obra fue reconocida con el premio del público, mientras que en el segundo, en el Julio Quesada de Crevillente, recibió el premio de la AEPE, acrónimo de la prestigiosa asociación española de pintores y escultores, compensando así con creces el trabajo realizado.

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(Este post se ha dividido en dos partes. La segunda se publicará en breve).



JAUME TARÍN, un gran acuarelista.

En plena canícula de agosto, tras unos días de descanso en mi tierra natal, aprovecho el hallazgo casual de varios catálogos de sus exposici...